agosto 30, 2011

Últimamente no logro apartarme ciertas imágenes de la cabeza. Vivir unas postales, cocinar alguna receta que veo el el gourmet, cambiar de roles con la protagonista de la película, involucrarme más, reírme un poquito más, escribir más, evitar las basuras, ver a las personas cambiar, nadar lejos, sumergirme. 
Es extraño estudiar la historia de otros personajes y luego ver tu vida como una historia, encontrarle el sentido a ciertas cosas, y otras, cual espectador, omitirlas, borrarlas. Imaginarse el final de la historia. Por ejemplo Juana la loca, qué vida, y desde que nació, y Juana de arco, y asi varias Juanas. Y yo, que imagino finales para mi... quizás ellas tambien imaginaron finales para si mismas, no sé.
Lo cierto es que se me dan todas las posibilidades de sentir el verdadero vértigo. Y me salgo de la vorágine del mundo tan seguido que pierdo las conexiones con el mundo, eso también está mal, pero prefiero estar asi que ser parte del remolino, sin sentir la piel, sin sentir los rubores, y sin palpitar las vergüenzas. 
Son efectos de la música, del tiempo si es que existe, del sol y el viento, de la lluvia, de todas esas cosas que no nos engañan, más bien nos acompañan. 
Si fuese un Pelícano, estaría en la Bahía Pelícano, y volaría para encontrar comida y me relacionaría con las demás aves, y posaría para las fotos de los turistas, pero volaría con mis propias alas, por sobre todas las cosas.
Qué extraño los libros que llegan a tu vida, así como las películas. Porque ellas llegan a uno sin invitacion y te cambian un poquito, te ríen un poquito, te piensan, te ayudan, te obsesionan, buenos intrusos igual.

1 CHAN-CACAZOS:

enlatierradenuncajamas dijo...

Si fueras un pelicano, tendrias una gran papada y eso seria muy pocoglamoroso. Escribe mas enana

Te amo :)